miércoles, 19 de septiembre de 2007

La Realidad por Cortázar


Claro que, observa el que te dije, a pesar de ese obstruccionismo subjetivo, el tema subyacente es muy simple: 1) La realidad existe o no existe, en todo caso es incomprensible en su esencia, así como las esencias son incomprensibles en la realidad, y la incomprensión es otro espejo para alondras, y la alondra es un pajarito, y un pajarito es el diminutivo de pájaro, y la palabra pájaro tiene tres silabas, y cada silaba dos letras, y así es como se ve que la realidad existe (puesto que alondras y silabas) pero que es incomprensible , por que además que significa significar, o sea entre otras cosas “decir” que la realidad existe; 2)La realidad será incomprensible, pero existe, o por lo menos es algo que nos ocurre o que cada uno hace ocurrir, de manera que una alegría, una necesidad elemental lleva a olvidar todo lo dicho (en 1) y pasar a 3) Acabamos de aceptar la realidad (en 2), sea lo que sea o como sea y por consiguiente aceptamos estar instalados en ella, pero ahí mismo sabemos que, absurda o falsa o trucada, la realidad es un fracaso del hombre aunque no lo sea del pajarito que vuela sin hacerse preguntas y se muere sin saberlo. Así, fatalmente, si acabamos de aceptar lo dicho en 3) y pasamos a 4) Esta realidad a nivel de 3), es una estafa y hay que cambiarla. Aquí Bifurcación, 5 a) y 5b): (...)
5 a ) Cambiar la realidad para mi solo. Descubrir que el yo es ilusión, cultivar su jardín, ser santo, a la caza darle alcance, etcétera. NO.
5 b) Cambiar la realidad para todos, es aceptar que todos son (deberían ser) lo que yo, y de alguna manera fundar lo real como humanidad. Eso significa admitir la historia, es decir la carrera humana por una pista falsa, una realidad aceptada hasta ahora como real y así nos va. Consecuencia: hay un solo deber y es encontrar la buena pista. Método, la revolución. SI.

Che- dice Marcos- Vos para los simplismos y las tautologías, pibe.
-Es mi librito rojo de todas las mañanas- dice el que te dije- , y reconoce que si todo el mundo creyera en esos simplismos, a la Shell no le seria tan fácil ponerte un tigre en el motor. -Es la Esso- Dice Ludmilla, que tiene un Citroen de dos caballos al parecer paralizados de terror por el tigre, puesto que se para en cada esquina y el que te dije o yo o cualquiera tiene que empujar a las puteadas.





Julio Cortázar, El libro de Manuel.

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